Y las doñas calentaban la sopa
Le daban vida a las verduras
Le daban vida a los mariscos
En un sin fin de vueltas azarosas
En un sin fin de calor y fuerza
No sabían que el dueño no estaba
Los sentían ahí, tenían fe
Salieron las mascotas del acuario
Caminaban cerca del sol
Se iban a la luna por una siesta
Despertaban con algo menos
Y con algo más
Soñaban con rutina
Despertaban con caos persiguiendo
No despiertan ahora, el sueño se ha vuelto vigilia
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