Estos días ha hecho demasiado frío, diría que es casi intolerable. Y a pesar de que prefiero mil veces el frío antes que el calor (me encanta el hecho de que con un tazón de café y usando poco de ropa más abrigada, que por lo demás me resisto a hacer, se va de una), esta incomodidad se ha vuelto terrible, casi innsoportable. Antes era muy resistente a las bajas temperaturas, y no sé exactamente por qué. Pero me encantaba ver como todo el mundo estaba siempre caga'o de frío y yo estaba feliz de la vida, al borde de la desnudez (no, no estaba solo en ropa interior) y con calor.
Y aunque ahora, cada vez soporto menos el clima adverso, me gusta abrigarme, me gusta la ropa de invierno, y me encanta parecer esquimal, encuentro bonita esa ropa.
A algunos les he escuchado incluso que aman esta ropa porque los hace ver menos gordos. Y me parece interesante esa inseguridad.
Igual es vergonzoso tomar este tema, me siento vulnerable hablando de qué tan poca fe me tengo, porque sin dudarlo, diría que soy el ser más inseguro que existe. Pero quiero hablar de algo interesante (y pura mierda, porque incluso dentro de mi cabeza, mi impresión sobre la falta de seguridad está dividida), y existe ese morbo generalizado por hablar de las debilidades de los demás.
La gente usualmente llega con frases cliché como "debes quererte como eres" "solo luego de quererte, puedes esperar que te quieran". Pero bajo mi punto de vista, llegar a aceptarse como un paquete completo, es todo un proceso, dependiendo de tu autocrítica.
Psicología barata en realidad, porque esos razonamientos a mí, por lo menos, no me han surtido ningún efecto.
No es facil tomar todas las cosas que te molestan de tí mismo y abrazarlas como si fueran algo maravilloso. Porque por el hecho de simplemente decir "sí, me acepto con todas mis imperfecciones" no implica nada, no implica madurez, ni ningún tipo de superación, incluso tiene un dejo de mediocridad.
De hecho, siempre ha estado en mí la idea de sobrepasar todas esas barreras, mejorar día a día aunque sea en una pequeña porción. Pero luego de un tiempo me he dado cuenta que hay cosas que no deben ser superadas, solo debes aprender a vivir con ellas.
Y es definitivamente una tarea larga, que diría, que no estoy ni siquiera cerca de terminar.
Y sin embargo, he logrado perfeccionar el arte de ignorar todas mis trancas en lo posible, para que no interfieran en mi vida cotidiana, de otra manera, terminaría con depresión. Mi idea es ir superándolas todas de a poco.
Moraleja de un escritor de mierda, no importa cuanto te desagrades, sea por físico o por tus propias actitudes, no debes rendirte jamás y siempre debes tenerte un mínimo de estima. Eso sí, la autocrítica es necesaria, porque cuando superas algo que te molestaba, es simplemente espectacular.
Creo que este texto quedó complicado y pierde el sentido constantemente, tengo sueño y se me fue el efecto del café. Buenas noches.
No hay comentarios:
Publicar un comentario