Primero que todo es absolutamente necesario explicar lo que estudia mi disciplina (triste y
comúnmente desconocida por muchos).
La bioquímica es el estudio de todo tipo de materia viva, sea vegetal, hongo, bacteria o
animal desde el punto de vista químico, logrando así comprender en su totalidad procesos
vitales para ésta como lo son la respiración, la nutrición, la reproducción, el crecimiento y
desarrollo, entre otras cosas. Así mismo, la bioquímica estudia la relación que tienen estos
seres vivos con su entorno y sus agentes como los virus, las toxinas, los fármacos y
drogas, etc.
Estos estudios se pueden especializar en tres áreas principales que son la docencia, la
industria y la investigación. La Bioquímica clínica también es un área existente, pero muy
poco seguida debido a la competitividad con los Tecnólogos Médicos y para efectos de
este ensayo, no tiene mucha relación con lo que estamos hablando.
Focalizándonos en cada una podemos tener un alcance de lo que podría significar la
profesión en sí para la gente.
Empezamos con la docencia que, de por sí, tiene una labor social de gran importancia
pues es el moldeo de las mentes lo que permite la destrucción del modelo fundado por la
cultura que tenemos en nuestra mente y siguiendo esa línea, mucho se puede hacer
respecto a la relación que hay entre la ciencia y la sociedad. Inculcándoles a los oyentes
los principios del humanismo y las consecuencias que puede acarrear el avance
descuidado de los estudios científicos para con la dignidad humana.
En este campo de la carrera es importante hacer hincapié en lo fundamental que es
utilizar el método científico, no como una herramienta de conocimiento sin límites, sino
como una forma de aportar un grano de arena al bienestar de la especie misma.
Como proyección de este campo, que los estudiantes de hoy en día sean parte de
cátedras no solamente técnicas y académicas, sino con cierta filosofía y reflexión de lo que
realmente buscamos con aprender “Bioquímica”, da la posibilidad de que estas nuevas
mentes salgan reestructuradas con una visión más humana de lo que es hacer ciencia.
Mi opinión sobre la docencia, a decir verdad, es bastante simple: Se deben crear
profesionales no sólo con la capacidad de traspasar un conocimiento técnico-teórico, pues
éstos deben estar capacitados, también, para comunicarles a los alumnos que las ciencias
matrices no son lo más importante. El conocimiento se debe reflexionar de una manera
dual entre el análisis crítico de la materia en sí y el análisis crítico de lo que puede
ocasionar en la sociedad.
Siguiendo con los campos de empleo, está la industria, cuyo nombre describe claramente
para quiénes estaríamos trabajando.
Muchos bioquímicos (por lo menos de los que conozco) sienten un profundo recelo de
trabajar en industrias por miedo al sometimiento frente a un mandamás al que se verían
expuestos.
Esa teoría que dice que los científicos trabajando para empresarios es trabajar en un
horario extenso, condiciones abusivas, en un ambiente corrupto y sobre todo, estar
ayudando a un comité de gerentes a hacerse millonarios, es a lo menos, falaz.
Trabajar en industria no significa trabajar para hacer un proceso biológico más eficiente
en desmedro de lo que puede ocasionar en un ecosistema o en la vida misma de las
personas. Implica esforzarse por encontrar nuevos métodos que puedan ser eco-
amigables, eficientes y de mejor calidad en todo sentido, no sólo para ayudar a una
empresa a recortar gastos y producir más. El objetivo principal es darle un beneficio-
producto a las personas sin dañar la integridad del planeta en el que viven muchos
organismos incluyendo a los seres humanos.
Por lo tanto, pienso que los científicos que trabajan en esta área tienen un deber muy
importante en la preservación de los derechos humanos como el de vivir en un ambiente
sano y limpio, con un ecosistema rico en otras especies que también viven en buenas
condiciones. Su tarea para con las personas es en mi opinión, noble.
Finalmente la especialización que corresponde al área de investigación es una de las más
importantes y que impactan directamente con lo que significa la carrera en sí para los
derechos humanos.
La investigación como tal, implica adquirir nuevos conocimientos en un sujeto
determinado, consiguiendo nuevas técnicas que nos dan la capacidad de comprender
mejor cómo funcionan los seres vivos.
Esta área va muy de la mano con la bioética pues, actualmente la investigación de, a
modo de ejemplo, con células madre totipotenciales, está vetada en Chile y en gran parte
del mundo pues requiere que, en nombre de la ciencia, se utilicen embriones humanos
con una capacidad normal de desarrollarse plenamente.
Ejemplos como ese indican que la investigación tiene límites marcados pues hay derechos
humanos que pueden ser vulnerados si se llevan a cabo experimentos inescrupulosos. Y
por ello, quienes practican esta área deben tener sumo cuidado con las barreras con que
juegan y los derechos que puedan estar traspasando.
Pero ésta no es la única relación que tienen con los derechos humanos.
Como habíamos dicho antes, la investigación implica adquirir nuevos conocimientos y,
partiendo desde ahí, podemos entender que los conocimientos que se obtengan a partir
de la investigación pueden significar un avance en el desarrollo de las personas y la
resolución de cuestiones que, sin este conocimiento, no habrían podido resolverse.
Por ahora, hay temas que se discuten muy a menudo, pero jamás se ha podido tener la
certeza de que un punto es más o totalmente correcto. Siendo uno de estos casos el tema
de la concepción, el comienzo de la vida y cuándo es ético o no terminar con ésta.
Muchas investigaciones que se lleven a cabo en este problema podrían dar luz de lo que
es realmente la vida y la concepción de ésta (obviamente, el avance de la investigación va
a pasos de bebé, pero la paciencia es una virtud importante en el camino de la ciencia) y
podrían llegar a zanjar una discusión que lleva años siendo peleada en los parlamentos.
Teniendo esto presente, podemos percatarnos de la vital importancia que tiene la
investigación hecha por los bioquímicos y su influencia en asuntos actualmente polémicos.
Estos asuntos tienen una conexión directa con la valoración de los derechos humanos y la
defensa de éstos.
Como conclusión, llegamos a dos puntos ligeramente convergentes:
-La ciencia parte de un concepto humanista que consiste en su ejecución para ayudar a la
humanidad y siendo ésta integrada con las ciencias blandas se puede garantizar que el
método será utilizado para bien.
-La bioquímica como ciencia fundamental en el conocimiento de la vida juega un rol
importantísimo dentro de la defensa de los derechos humanos y la perpetuidad de su
valor.