Me tocó una semana bastante intensa, y no sólo por carga académica. Me cambié recién de casa y ahora estoy viviendo solo por primera vez, aparte de eso, tuve algunas crisis conmigo mismo y hoy casi llegué al colapso, pero todo está saliendo mejor.
No mentiré. Hoy será un día de catarsis y aprovecharé de dormir, comer, pensar, y por supuesto, oler colonia que, por lo demás, no he olido desde hace mucho tiempo. Necesito descansar y pensar en todo lo que ha pasado, y definitivamente, pensar en los cagazos que me mandé.
Diría que me arrepiento de mucho, pero al mismo tiempo pienso que era lo mejor que podía hacer, aunque me enrede o me enganche o sufra o me resulte. No sé, estoy muy desorientado, muy confundido y aun no sé qué hacer.
Creo que lo mejor que puedo hacer es eliminar todo con nuevos hábitos, purificar todo el embrollo que nubla mi mente, cultivar nuevos talentos y cosechar el fruto de las multifacetas. Pero voy a empezar mañana, este será el último día que me permitiré sentir.
Honestamente jamás me había pasado esto y jamás me he sentido tan vulnerable como ahora.
Tengo tejado de vidrio y no estoy bien, no ahora, quizás no mañana, pero lo superaré lo más pronto posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario